Caminando entre árboles, subiendo montañas, mojándonos en ríos, guardando silencios largos y compartiendo conversaciones profundas después del cansancio. No surgió como un plan de negocio, sino como una necesidad compartida de volver a algo esencial que, sin darnos cuenta, habíamos ido dejando atrás.
León fue de los primeros en recordarnos eso. Él mira la naturaleza como un espacio vivo, casi sagrado. Aporta una mirada profunda y sensible. Su forma de guiar conecta con lo simbólico, lo intuitivo y lo sanador de la naturaleza, recordándonos el vínculo esencial entre nuestro ser y el origen del que venimos.
Emi llegó desde otro lugar: el del cuerpo, la técnica y la seguridad. Sostiene la experiencia desde la disciplina y el cuerpo. Paramédico y atleta, entiende que solo cuando te sientes cuidado puedes soltarte y vivir la aventura con confianza y presencia.